Toshiradas

Poltiqueando #1

En mi gusto heredado por la política me encontré escribiendo este texto. De familia humilde y en la mayoría de los casos: izquierdista (aunque no significa que yo apoye la izquierda).

Decía mi abuelo que, en la política nunca había que fiarse de nadie. Creo que es la lección que tenemos que aprender y que a pesar de los millones de compromisos que alguien pueda firmar, aún que sea jurando en la Villa (y que hasta de rodillas llegue) llegará el momento en que mágicamente se les olvide dichas promesas.

Mi tristeza hoy, es que lejos de querer votar por alguien, nadie inspira: ni confianza, ni lealtad, ni servicio a favor de los que van a votar por ellos. Mientras nos cuestionamos quién es títere de quien o quién esta obsesionado con el poder, muchos optán por la línea fácil de anular el voto, lo cual tampoco va a solucionar nada (a menos que cambien las leyes electorales).

Estamos entre la espada y la pared y tenemos pocas opciones: o legimos a alguien a quien podamos precionar día y noche para que cumpla con lo prometido o mejor nadie vota (que sabemos que eso no va a pasar). Pero lo que sí deberíamos considerar y meditar profundamente es NO votar por el P.R.I, sería retroceder en un proceso evolutivo que se había logrado dividir un poco. Es importante saber que si no nos gustan las opciones, NO tenemos por qué conformarnos, pero tampoco tendríamos que quedarnos sentados esperando que alguien llegue mágicamente a salvarnos…

Recordemos que el cambio comienza por uno mismo, que si deseamos algo tendremos que luchar por ese algo, los mejores paises nunca se han hecho de la noche a la mañana, ni esperando sentados viendo FB esperando a que el gobierno quiera cambiar.

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