Toshiradas

Drefraudada

Desde que comencé a trabajar hasta ahora, mi vida ha venido montada en una montaña rusa de emociones fuertes y de desencantos un tanto extremos, pero sólo a veces. Como todo en la vida, algunas veces estas arriba, y cuando menos te lo esperas pum! algo sucede que te tira de tu perfecto equilibrio y a ver, vuélvete a levantar.

Pero en realidad yo quisiera contarles de lo que me paso hace más de una semana, ya que por cuestiones de coincidencia me di cuenta que me habían robado, no supe cómo, no supe dónde, pero por un momento el mundo me pareció tan aborrecible, que lo único que quería era dejar caer una bomba atómica sobre el banco que permitió (hay no me digan que no se dio cuenta de los raros movimientos en mi cuenta) que esto terminara de esta forma. Pero ahí no acaba el cuento, ya que el problema sigue cuando los muy chistoso del banco, te piden documentos y estos no llegan a su correo electrónico, después de 2 intentos de enviarlos y 6 días perdidos, tuve que recurrir al novedoso y tecnológicamente adelantado Fax. Para mi suerte pude comprobar que todavía ese banco anda en la prehistoria y que una paloma mensajera les habría llegado mas rápido.

La batalla sigue, 45 días a que se me resuelva el caso es muchísimo tiempo y sigo pensando que hay cosas que no deberían de pasar, si tu estas metiendo tu dinero en un banco es porque confías en el pero de ninguna forma pensé que esto iba a pasar. Voy a terminar metiendo mi dinero debajo del colchón.

Mientras también re-planteare mis normas de la convivencia con humanos y aunque mi grito de humanidad sigue luchando, no acabo de entender por qué ese placer por verse por encima de los demás.

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